Lo único que logre escribir para estos dìas u.u
No tiene nombre y está inpirada por Los calientes y Rubí esta ultima se menciona en el texto pero no por nombre.
(♥ ambas)
Feliz viernes mortero =D
+++fic:
Empezaron como amigos, siempre se empieza de esa manera y luego un ya es novio de alguien que ni por la mente le pasaba. Sólo que esta historia no acaba con unos novios, no. Termina con un acosador y su acosada yéndose de la fiesta muy juntos. Entonces ya no es acoso pero tampoco es noviazgo. No sé sabe lo que es. No tiene nombre y eso es lo menos importante.
Un día eran desconocidos, que ni siquiera iban en el mismo salón, y al siguiente ya se conocían, aunque fuera simplemente de presentación y saludo obligatorio y nada más. Tenían en la escuela unos cinco amigos en común y otros cuantos fuera de ella. Ella pensó que iba a ser inevitable toparse de vez en cuando y, por tanto, era mejor si se llevaban, aunque fuese un poquito, bien.
Pasaron un par de días y era ya común verlos en la cafetería de la escuela hablando de cualquier cosa que luego solo recordaban vagamente, pero tenía que ser de algo gracioso ya que siempre, siempre, se estaban riendo. A ella le parecía bastante agradable y a él…bueno era difícil saber lo que pensaba pero, ella se figuraba que de caerle mal no hablaría con ella en todos sus ratos libres.
Pero luego la comodidad se fue…o llego, depende de quién contara.
A lo mucho tenían tres meses de conocerse y ella ya no lo soportaba. Ego maniaco acosador lo llamaba cuando les contaba a sus amigas de la travesura del día. ¿Él? Él no la llamaba de ningún modo en especial y esta totalmente seguro de atraparla.
Todo lo que hizo falta fueron tres meses de juegos mentales; una fiesta de Halloween, donde ni siquiera las parejas reales combinaban tan bien como Elizabeth Swann y Jack Sparrow; y la canción más sexy, al criterio de ella, para lograrlo.
Ella no pensó que hubiera peligro ya que iban en grupo. Esa fue otra prueba de su inocencia. Sí estuvieron con sus amigos un buen rato, hasta pasada la media noche. Luego él lentamente la aparto del lugar justo a tiempo para la canción que ella ya conocía.
-Haces trampa.
-Pero te encanta. Hago trampa y no quieres que pare, no quieres que me aleje. Quieres poner tus brazos alrededor de mí mientras mis manos van desde tu cuello hasta tu cintura, acariciándote con delicadeza y acercándote más y más a mí hasta que no sé pueda distinguir dónde terminas tú y dónde empiezo yo. No te quieres retirar, quieres sentir mi aliento en tus labios antes de acercarme esos centímetros, milímetros tal vez, y comenzar a besarte. Dime que no quieres que te bese y te hará darte cuenta de tu error.
No quería ¿o sí? No podía saberlo, no cuando él estaba haciendo exactamente lo que advirtió, lo que pronostico que ella acabaría queriendo. –Acéptalo, me quieres. Me deseas. –Eso fue todo. El fallo en su teoría: ella se acerco esos milímetros y ella comenzó el beso con mucha timidez, demasiada si se toma en cuenta lo cerca que ya estaban y esa mano moviéndose en círculos debajo de su blusa. Él profundizo el beso aprovechando los gemidos de protesta que ella emitió cuando su mano se acerco demasiado a su brasier.
Esa lengua recorriendo, saboreando, toda su boca sin privar a ningún hueco de sus atenciones. Esa mano que no dejaba de insinuarse cuando la suya por fin encontraba el camino prometido al cuerpo de él por ese espacio que quedo aún más abierto cuando el último botón no soporto el calor perdiéndose para siempre en el suelo de aquella discoteca de mala muerte. Aquél, para nada sutil, movimiento de caderas que ella seguía casi sin darse cuenta. Todo eso era demasiado. Necesitaba alejarse pero no podía. No quería.
Cuando al fin lo consiguió no duro más de medio segundo. -No seas tímida. –Ya no estaba atacando su boca pero todo lo demás seguía exactamente igual. -Tal vez deberíamos…llevar esto…por…otro…camino. Uno más… -Dijo eso en medio de suaves, casi fantasmales, besos que iban desde su boca hasta su escote. –Veo que te gusta. ¿No es así?
No tenía sentido negarlo ahora. - Usar canciones sensuales para llevar a una chica al extremo. ..¿Pusiste esa canción también? –Lo beso de nuevo, sorprendiéndose de lo poco que consiguió aguantar sin sentirlo cerca, a pesar de que no se había separado para nada.
-Sabía que caerías. Que quieres estar en el borde… -besos, caricias, una mano subiendo lentamente por su falda- con migo. –la mano, las manos, quemaban en una zona muy peligrosa y muy conveniente. –Dime que me detenga, lo haré.
-No…no se te ocurra parar.
Su sonrisa, ¿por qué nunca había notado ese brillo mezclado con galantería que emitía? Claro que antes de esta noche nunca se había dado cuenta qué tanto y qué tan cerca lo necesitaba. –Conozco un mejor lugar.
-Llévame ahí.
-Ese siempre fue el plan.
´´´´Fin´´´´
Al final no salí y mi hermana tenía mis llaves. Hice 3 comidas distintas. ii 2 amigos estan aquí en mi casa porque...sigo sin saber porque decidieron hacer aquí sus disfrazes.
Feliz viernes mortero =D
No tiene nombre y está inpirada por Los calientes y Rubí esta ultima se menciona en el texto pero no por nombre.
(♥ ambas)
Feliz viernes mortero =D
+++fic:
Empezaron como amigos, siempre se empieza de esa manera y luego un ya es novio de alguien que ni por la mente le pasaba. Sólo que esta historia no acaba con unos novios, no. Termina con un acosador y su acosada yéndose de la fiesta muy juntos. Entonces ya no es acoso pero tampoco es noviazgo. No sé sabe lo que es. No tiene nombre y eso es lo menos importante.
Un día eran desconocidos, que ni siquiera iban en el mismo salón, y al siguiente ya se conocían, aunque fuera simplemente de presentación y saludo obligatorio y nada más. Tenían en la escuela unos cinco amigos en común y otros cuantos fuera de ella. Ella pensó que iba a ser inevitable toparse de vez en cuando y, por tanto, era mejor si se llevaban, aunque fuese un poquito, bien.
Pasaron un par de días y era ya común verlos en la cafetería de la escuela hablando de cualquier cosa que luego solo recordaban vagamente, pero tenía que ser de algo gracioso ya que siempre, siempre, se estaban riendo. A ella le parecía bastante agradable y a él…bueno era difícil saber lo que pensaba pero, ella se figuraba que de caerle mal no hablaría con ella en todos sus ratos libres.
Pero luego la comodidad se fue…o llego, depende de quién contara.
A lo mucho tenían tres meses de conocerse y ella ya no lo soportaba. Ego maniaco acosador lo llamaba cuando les contaba a sus amigas de la travesura del día. ¿Él? Él no la llamaba de ningún modo en especial y esta totalmente seguro de atraparla.
Todo lo que hizo falta fueron tres meses de juegos mentales; una fiesta de Halloween, donde ni siquiera las parejas reales combinaban tan bien como Elizabeth Swann y Jack Sparrow; y la canción más sexy, al criterio de ella, para lograrlo.
Ella no pensó que hubiera peligro ya que iban en grupo. Esa fue otra prueba de su inocencia. Sí estuvieron con sus amigos un buen rato, hasta pasada la media noche. Luego él lentamente la aparto del lugar justo a tiempo para la canción que ella ya conocía.
-Haces trampa.
-Pero te encanta. Hago trampa y no quieres que pare, no quieres que me aleje. Quieres poner tus brazos alrededor de mí mientras mis manos van desde tu cuello hasta tu cintura, acariciándote con delicadeza y acercándote más y más a mí hasta que no sé pueda distinguir dónde terminas tú y dónde empiezo yo. No te quieres retirar, quieres sentir mi aliento en tus labios antes de acercarme esos centímetros, milímetros tal vez, y comenzar a besarte. Dime que no quieres que te bese y te hará darte cuenta de tu error.
No quería ¿o sí? No podía saberlo, no cuando él estaba haciendo exactamente lo que advirtió, lo que pronostico que ella acabaría queriendo. –Acéptalo, me quieres. Me deseas. –Eso fue todo. El fallo en su teoría: ella se acerco esos milímetros y ella comenzó el beso con mucha timidez, demasiada si se toma en cuenta lo cerca que ya estaban y esa mano moviéndose en círculos debajo de su blusa. Él profundizo el beso aprovechando los gemidos de protesta que ella emitió cuando su mano se acerco demasiado a su brasier.
Esa lengua recorriendo, saboreando, toda su boca sin privar a ningún hueco de sus atenciones. Esa mano que no dejaba de insinuarse cuando la suya por fin encontraba el camino prometido al cuerpo de él por ese espacio que quedo aún más abierto cuando el último botón no soporto el calor perdiéndose para siempre en el suelo de aquella discoteca de mala muerte. Aquél, para nada sutil, movimiento de caderas que ella seguía casi sin darse cuenta. Todo eso era demasiado. Necesitaba alejarse pero no podía. No quería.
Cuando al fin lo consiguió no duro más de medio segundo. -No seas tímida. –Ya no estaba atacando su boca pero todo lo demás seguía exactamente igual. -Tal vez deberíamos…llevar esto…por…otro…camino. Uno más… -Dijo eso en medio de suaves, casi fantasmales, besos que iban desde su boca hasta su escote. –Veo que te gusta. ¿No es así?
No tenía sentido negarlo ahora. - Usar canciones sensuales para llevar a una chica al extremo. ..¿Pusiste esa canción también? –Lo beso de nuevo, sorprendiéndose de lo poco que consiguió aguantar sin sentirlo cerca, a pesar de que no se había separado para nada.
-Sabía que caerías. Que quieres estar en el borde… -besos, caricias, una mano subiendo lentamente por su falda- con migo. –la mano, las manos, quemaban en una zona muy peligrosa y muy conveniente. –Dime que me detenga, lo haré.
-No…no se te ocurra parar.
Su sonrisa, ¿por qué nunca había notado ese brillo mezclado con galantería que emitía? Claro que antes de esta noche nunca se había dado cuenta qué tanto y qué tan cerca lo necesitaba. –Conozco un mejor lugar.
-Llévame ahí.
-Ese siempre fue el plan.
´´´´Fin´´´´
Al final no salí y mi hermana tenía mis llaves. Hice 3 comidas distintas. ii 2 amigos estan aquí en mi casa porque...sigo sin saber porque decidieron hacer aquí sus disfrazes.
Feliz viernes mortero =D
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